Constanza, mujer valiente que se rebela contra la dictadura “femen”

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‘Cásate y sé sumisa’, el libro de la discordia

….por Diana Hinojosa

Quizá la clave de toda la polémica que ha causado este libro sea una palabra, una sola palabra: “sumisa”. Una auténtica bomba de relojería que primero estalló en Italia y ahora en España. La autora, Constanza Miriano, explica que ella no eligió la palabra “sumisa”. “Lo tomé de la carta de San Pablo a los Efesios. Parece una palabra ofensiva para nosotras, las mujeres de hoy, que no queremos renunciar a la lógica del poder”.
¿Qué significa entonces su alusión a la sumisión en un libro de autoayuda sobre el matrimonio? Otro tipo de lógica: “la del servicio recíproco, que es el servicio al que está llamada la mujer” contesta la autora.
¿Y el hombre qué pinta en todo esto? Miriano ha explicado: “el hombre está llamado a servir de una manera diferente: debe estar “listo a morir por su esposa”.

¿Someterse? ¿Morir? ¿De qué estamos hablando? ¿Qué clase de libro de autoayuda es este? ¿Estamos en 2013 o en la Edad Media?
Constanza Miriano, de 43 años, periodista de la RAI, casada y madre de cuatro hijos, no se corta un pelo y se remite a San Pablo: “Nos recuerda que a las mujeres nos gusta controlarlo todo, decir la última palabra, manipular por detrás”.
Y añade que ser sumisas significa, literalmente, estar por debajo para ser el apoyo de todos los miembros de la familia, para acompañar a los más débiles. Es una cualidad propiamente femenina, a pesar de lo que diga la revolución feminista.
“¿Puede ser feliz una mujer sumisa?” le preguntaron en una entrevista. Y respondió: “Es nuestro verdadero talento. Podemos trabajar y tener mucho más éxito, pero lo que mejor sabemos hacer, y lo que responde a los deseos más profundos de nuestro corazón, es esa capacidad de servir y unir a las personas”.
La autora sostiene que el amor de la mujer es más altruista y lleva al hombre a “salir” de sí, mientras que la mujer recibe (la relación física es una representación de lo espiritual).
También explica cuál debe ser para ella el ideal de una buena esposa. Es aquella que sabe acoger con dulzura y paciencia: que mira a su marido desde un punto de vista positivo y acepta como bueno lo que viene de él. La buena esposa pospone la confrontación: controla sus emociones y espera. Y nunca, jamás, contradice al padre delante de los hijos.

Polémico best-seller
Nada que ver con el estereotipo moderno de una mujer volcada en el mundo profesional, que ha superado tabúes del pasado, y que ha roto con la imagen de la esposa que cuida el hogar y los hijos y le trae las pantunflas al varón cuando viene de la oficina.

No es extraño que ‘Cásate y sé sumisa’ haya sembrado la polémica desde su aparición en Italia. A pesar de todo, se ha convertido en un best-seller con más de 50.000 ejemplares vendidos, y desde que la editorial Nuevo Inicio, de Granada, lo tradujo al español tiene cientos de entradas en Google Noticias.
En nuestro país, a la progresía le ha faltado tiempo para estigmatizar el libro… sin habérselo leído, claro. ¿Para qué hacerlo si bastaba con el título? Y más que el título, una palabra, el sustantivo “sumisa”.
Curiosamente, el único periodista que lo ha leído y analizado no ha sido un portavoz de la Conferencia Episcopal, ni un topo del Instituto de Política Familiar, sino un redactor de el diario.es: Miguel A. Ortega Lucas. Se ha tomado la molestia de ir más allá de la invectiva fácil y el comunicado histérico y de hacer un análisis crítico, pero equilibrado, tratando de desentrañar lo que la autora pretende transmitir con su libro a una sociedad post-matrimonio y post-mujeres sumisas.
Entre las claves que el periodista da sobre ‘Cásate y sé sumisa’: entre el Antiguo Testamento y la Superpop, destaca varias.
Por ejemplo que la autora es católica, aunque añade “el libro se escurre de esa simple etiqueta”. Se declara católica convencida, “y por tanto –puede leerse en la contraportada– casi siempre está de buen humor”.

Cuenta Ortega que el libro se divide en 13 apartados o cartas, introducción aparte; dirigidas, no a los Efesios, sino tanto a amigas como a amigos suyos.
A Monica concretamente –la carta que abre el libro– le aconseja, efectivamente, que “sólo hay una manera de limar las aristas” de la convivencia en el matrimonio: “Tendrás que aprender a ser sumisa. O sea, a ponerte debajo, porque tú serás la base de vuestra familia. Quien sostiene el mundo es el que está debajo, no el que se pone por encima de los demás”.
Un llamamiento a la humildad y la servidumbre cuya causa profunda explica a continuación: “Sólo podrás hacerlo tú, porque, entre Dominico y vuestros hijos, serás la única mujer adulta”. “No podrás dirigirlo todo. Aun cuando apostarías diez a uno a que tú eres la que lleva razón”. “Te llamas Monica, como una de las primeras mujeres santas que esperó con paciencia, durante años, a que marido e hijo acabaran comprendiendo”.

El polémico libro no ahorra dardos para la parte contratante de la segunda parte: “los hombres (todos) son un pelín idiotas” y añade Miriano: “porque ya se sabe que nada atrae más a un hombre que un ‘no’, o que un teléfono que comunica, o que una puerta cerrada”, confía también a su amiga Monica.
Páginas antes, en el prólogo, escribe: “si los hombres se encargaran de la vida social de la familia, iríamos por las calles del barrio sin saludar ni a una sola alma, pues cada vez que cruzamos dos palabras con el vecino, con las pediatras o con la catequista, ese oso que va junto a nosotras nos pregunta: ‘pero, ¿quién era?. Sólo nosotras sabemos encontrar palabras, y traducir”.

También suelta dardos contra el sistema: “Estamos preocupadas, y mucho, por la hostilidad que muestra el mundo del trabajo en relación con los hijos, porque sólo si los ingresas en un orfanato puedes aspirar a estar casi al mismo nivel que las colegas que no los tienen, además de que no debes hablar demasiado de ellos en la oficina”.

Es obvio que ‘Cásate y sé sumisa’ busca la provocación. Sobre todo, contra lo políticamente correcto en materia de matrimonio, familia, relaciones sexuales. Su visión de la mujer choca frontalmente con establecido por el Ministerio de Igualdad. Se atreve, por ejemplo, a reivindicar la maternidad, que para muchas mujeres es una antigualla, o un estorbo en su vida profesional.
“El instinto maternal –dice Miriano- es una fuerza poderosa, algo que cierto feminismo se ha empeñado en negar; y al que diga que no existe ningún instinto natural, que se trata de un condicionamiento cultural, le bastaría pasarse por una guardería”. También se despacha contra la mujer que no quiere tener hijos, dice que es porque evita a toda costa “el momento de zambullirse valientemente en la vida”.
Constanza y Guardiola
Joven, brillante y dinámica, Constanza Miriano no es una fanática, ni una beata de antes del Concilio. Sino una comunicadora eficaz, una apolegeta, convencida del interés de su mensaje, que ha sabido venderlo bien. Como dice el periodista de eldiario.es, “el libro encierra un potaje ideológico, con ingredientes bien calculados y apto para un público amplio, en el que lo mismo argumenta sesudamente sus tesis como abomina del aborto y de los programas de fertilidad o proclama su anhelo de tener como entrenador personal a Pep Guardiola (“y no es que yo lo prefiera porque sea guapísimo, no, por supuesto”).
Aunque en España, Nuevo Inicio lo publicó en julio pasado, ha sido ahora cuando se ha sabido de su existencia. Carmen, una granadina de mediana edad y con ciertos vínculos eclesiásticos, dice haberlo leído el pasado verano, con balance positivo: “Es un libro muy ameno, un alegato por el amor”, opina esta lectora. “A mí me gustó, y soy una mujer trabajadora, con familia a cargo y absolutamente nada sumisa”, declara Carmen.

FUENTE:
http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/cultura/%E2%80%98casate-y-se-sumisa%E2%80%99-libro-discordia-20131120

Nota de HIRANIA89:

Aún aceptando como válido y edificante el modo de entender el amor y fidelidad conyugal, hay críticos del libro que señalan que la palabra “sumisa” hoy es “políticamente incorrecta”. La autora no comparte esa opinión y argumenta que el matrimonio supone someterse a una normas y a un juramento hecho ante Dios. Incluso hay quienes, a la vista del escote generoso que luce Constanza, creen que ha elegido el título de su libro conm el propósito de provocar y aumentar así las ventas.

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2ª Nota de Hirania89: Las tres fotografías de arriba son

muestras de mujeres de Irán. Se supone que son ó serán modélicas

esposas.   Y lo mejor de todo, es que por su vitalista belleza, no parecen ser fumadoras, ni bebedoras ni portadoras de percings.

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Acerca de hirania

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