manifiesto de “Martin Heidegger” en facebook

Martin Heidegger ha añadido 2 fotos nuevas — con Adolfo Sanjuanbenito

12 de enero a las 2:39 ·

EL CAMINO DE HEIDEGGER. Heidegger: un camino hacia la revolución nacional. El cristianismo convirtió en repulsiva la palabra amor. Sin embargo, para vencer tendremos que aprender dos cosas: aprender a amar y aprender a odiar. El sacrificio esencial constituye el fundamento de la revolución nacional, pero sacrificarse equivale amar. Aprender a amar es, por tanto, en realidad, aprender a sacrificarse. El nacionalismo es amor, léase: amor a la patria. Así de simple. Amor no significa que te amen, sino que tú te sacrifiques, porque si el movimiento se demuestra andando, el amor se demuestra amando. Es un verbo de actividad cuyo contenido semántico distínguese perfectamente, por ejemplo, de “cobrar”, y tiene por ello su forma pasiva: “ser amado”. Un hombre puede cobrar, pero no puede “ser cobrado”. Amar es sacrificarse. Y hay que empezar por la familia, por la esposa, por los hijos, por los vecinos, por los compatriotas… Aprender a amar a todas las naciones del mundo, porque el enemigo promueve el individualismo, pero también ha utilizado el nacionalismo para provocar guerras con las que nos hemos destruido unos a otros en provecho, inexorablemente, de los mismos asesinos de siempre. Sabed que jo sóc espanyol pero me sacrificaría por Alemania sin vacilarlo, tanto me ha enseñado y le debo espiritualmente a este pueblo. Nacionalismo es, sí, en consecuencia, amor a las naciones como tales —cada una con sus diferencias, virtudes, méritos y características esenciales, empezando por la propia—, nunca odio a la nación vecina. La oligarquía incentiva y envenena todos los conflictos para dividirnos en individuos atomizados; y hay, observadlo, una creciente violencia que responde su eterno plan maestro. Estamos ante una deflagración social de dimensiones aterradoras que debe justificar la implantación de un gobierno mundial de banqueros, es decir, de los mismos que la han provocado con este propósito.

INDIVIDUO O LOS PEDACITOS DE LA COMUNIDAD NACIONAL ROTA

Individuo significa indivisible. Como los pedacitos de un jarrón accidentado. Y claro, los oligarcas incentivan el individualismo, que convierte las naciones en pedacitos egoístas de la comunidad nacional rota. Con la excusa de proteger a las mujeres, por ejemplo, la oligarquía ha producido una legislación injusta que genera, precisamente, el feminicidio. Con la coartada de amparar a los inmigrantes, la oligarquía ha promulgado una legislación abusiva y endófoba que alimenta la xenofobia y desencadenará un nuevo genocidio en Europa. Ahora quieren dividir España. Pero su apoyo al nacionalismo catalán no es verdadero nacionalismo. Antes bien, tiene sólo una finalidad divisiva: debilitar una nación mayor, una nación histórica que odian… Etcétera. La casuística sería interminable, pero tras ella encontraréis siempre la misma fórmula. Lo único que se une es la banca, el resto tiende a deshacerse en cachitos progresivamente más pequeños y a eso le llaman libertad, liberación, felicidad y cosas por el estilo. Porque tú lo vales, reza la publicidad comercial. De los banqueros, empero, no nos liberamos nunca, al contrario, disfrutan cada vez de más y más poder sobre nosotros. Pensad en el FMI, el órgano que dicta las políticas europeas: ¿quién ha elegido a esa piara de paparras? No el pueblo, me parece. Yahvé, quizá. Por tanto, en segundo lugar, hay que aprender a odiar, es decir, odiar a quien merece ser odiado, lo cual implica no confundirse de enemigo: el invasor es invisible para nosotros, vive en zonas residenciales cerradas y vigiladas, no es el inmigrante, no es el sexo contrario, masculino o femenino, no el moro, no el cristiano, no el español, no el catalán, no el rojo, no el facha, no el judío, no el alemán… El enemigo es la oligarquía y únicamente la oligarquía. Reconciliaos, pues. Y, ante todo, empezad con vuestra pareja si fuere el caso. Concentremos todo nuestro odio en la oligarquía para liberar el espacio del amor entorno expandiéndolo en círculos crecientes y fraternos de unificación nacional. Canalicemos, en definitiva, sólo hacia RoRoBa la justa ira de los humillados. Así, en lugar de dividirnos hasta el infinito y hundirnos, a la postre, en el aislamiento impotente que tanto beneficia a las élites, los pueblos anudaremos esos lazos del entramado social solidario internacionalista donde acumúlanse las fuerzas necesarias para encarar la batalla final.

Por una izquierda nacional. Por la patria, el pan y la justicia. En pie las naciones frente a la oligarquía genocida.

Anuncios

Acerca de hirania

i am a man!
Esta entrada fue publicada en Cultura, EUROPA, Filosofia, Gobierno mundial. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s